Introducción a la Técnicapdf
wordpad Lo que NO es Vipassana:
Lo que SÍ es Vipassana:
La meditación Vipassana tiene como objetivo alcanzar las metas espirituales más elevadas de la liberación total y el pleno despertar. Su propósito no es simplemente curar las enfermedades físicas. No obstante, como consecuencia de la purificación mental, desaparecen muchas de las enfermedades psicosomáticas. De hecho, la Vipassana elimina las tres causas de toda infelicidad: deseo, aversión e ignorancia. Mediante la práctica continuada, la meditación elimina las tensiones que se van desarrollando en la vida cotidiana deshaciendo los nudos que ha ido atando nuestra vieja costumbre de reaccionar de forma desmedida a las situaciones agradables o desagradables. Mediante la práctica continua
de la meditación, se eliminan las tensiones que se van desarrollando
en la vida cotidiana, deshaciendo los nudos que se han ido formando
por nuestro viejo hábito de reaccionar de forma desequilibrada
a las situaciones agradables o desagradables.
El estudiante debe permanecer hasta que el curso finalice
totalmente y debe leer y sopesar cuidadosamente también las demás
reglas. Solo deben solicitar admisión en un curso aquellos que
consideren con toda honestidad que pueden seguir escrupulosamente la
disciplina.
Ocasionalmente han acudido a los cursos de Vipassana personas
con desórdenes mentales graves con la expectativa, poco realista,
de que la técnica curará o aliviará sus problemas
mentales. Relaciones interpersonales inestables y un largo historial
de tratamientos pueden ser factores adicionales que dificulten que tales
personas puedan beneficiarse de un curso completo de diez días
o incluso que puedan siquiera terminarlo. Nuestra capacidad como organización
no profesional de voluntarios hace imposible que cuidemos como es debido
de dichas personas. Aunque la meditación Vipassana es beneficiosa
para la mayoría de la gente, no es un substituto de un tratamiento
médico o psiquiátrico y por lo tanto, no la recomendamos
para las personas que tengan desórdenes psiquiátricos
serios. La base de la práctica es Sila: conducta ética. Sila proporciona los cimientos para el desarrollo
de Samadhi: concentración
de la mente. La purificación de la mente se consigue con Pañña:
la sabiduría de la visión cabal. Todos los que hacen un curso de Vipassana deben observar
rigurosamente los siguientes cinco preceptos durante todo el curso:
Hay tres preceptos adicionales que han de seguir los estudiantes
antiguos (es decir, aquellos que han completado un curso con S. N. Goenka
o alguno de sus profesores asistentes):
Los estudiantes antiguos observarán el sexto precepto
tomando únicamente té (sin leche) o jugo de fruta a las
cinco de la tarde; los estudiantes nuevos pueden tomar leche y fruta.
El profesor puede eximir a algún estudiante antiguo de la observancia
de este precepto por razones de salud. El séptimo y el octavo
preceptos serán observados por todos los estudiantes. Los estudiantes deben estar dispuestos a acatar totalmente
y durante todo el curso la guía y las instrucciones del profesor,
lo que significa respetar las reglas de disciplina y meditar exactamente
como él indica, sin omitir ninguna parte de las instrucciones
ni añadirles nada. La aceptación ha de estar basada en
el discernimiento y en la comprensión, no en la sumisión
a ciegas, porque un estudiante sólo podrá trabajar con
diligencia y precisión si tiene confianza. Esta confianza en
el maestro y en la técnica es esencial para el éxito de
la meditación. Es absolutamente imprescindible que se suspenda durante todo
el curso todo tipo de oración, culto o ceremonia religiosa: ayunos,
quemar inciensos, rosarios, recitación de mantras, cánticos,
danzas, etc. También hay que suspender la práctica de
otras técnicas de meditación, terapias, prácticas
espirituales, etc. Esto no significa que se les condene; se hace para
darle a la técnica de Vipassana la oportunidad de desarrollarse
en toda su pureza.
Se advierte firmemente a los estudiantes que la mezcla deliberada de otras técnicas de meditación con Vipassana impedirá e incluso hará retroceder su progreso. Ha habido casos en el pasado en que algunos estudiantes, a pesar de las repetidas advertencias del profesor, han mezclado intencionalmente esta técnica con algún ritual o alguna otra práctica, con resultados contraproducentes. Cualquier duda o confusión que surja debe aclararse siempre con el profesor. Los problemas o las preguntas relativas a la meditación
deben ser planteados únicamente al profesor. Todos los días
se reservará una hora de doce a una de la tarde– para las
entrevistas en privado. También se pueden plantear preguntas
en público de nueve a nueve y media de la noche en la sala de
meditación.
El tiempo dedicado a entrevistas y preguntas tiene por objetivo aclarar los problemas prácticos que surjan con respecto a la meditación y no debe tomarse como una oportunidad para entretenerse en discusiones de tipo filosófico ni argumentaciones intelectuales. La naturaleza única de la meditación Vipassana sólo puede apreciarse en la práctica y los estudiantes deben concentrarse únicamente en esta tarea durante el curso. Todos los estudiantes deben observar el Noble Silencio –silencio
de cuerpo, palabra y mente– desde el inicio del curso hasta la
mañana del último día completo. Está prohibido
todo tipo de comunicación con los otros estudiantes, ya sea por
medio de gestos, palabras, notas escritas, etc.
No obstante, los estudiantes pueden hablar con el profesor cuando lo consideren necesario y pueden dirigirse a los gerentes del curso para resolver los problemas relativos a la alimentación, el alojamiento, su salud, etc. Pero incluso estos contactos deben reducirse al mínimo y han de mantener el sentimiento de que están trabajando en completa soledad. Se mantiene una completa segregación de sexos durante
el curso. Las parejas, casadas o no, no deben ponerse en contacto de
ninguna manera durante todo el curso. Esto se extiende a los amigos,
miembros de la familia, etc. Es importante evitar cualquier tipo de contacto físico
durante todo el curso, ya sea con personas del mismo sexo o del sexo
opuesto.
Ninguno de estos objetos debe ser llevado al curso, pero
si se hace inadvertidamente, deben dejarse bajo el cuidado de los gerentes
durante toda la duración del curso. No está permitido llevar al curso drogas, alcohol
o cualquier tipo de intoxicante. Lo mismo se aplica a tranquilizantes,
píldoras para dormir o cualquier tipo de sedante. Quienes estén
tomando alguna medicación o droga bajo prescripción médica
deben hacérselo saber al profesor. En bien de la salud y la comodidad de todos los estudiantes
no se permite el uso de tabaco durante el curso, ni fumado, ni mascado,
ni en polvo. Comida
No es posible satisfacer las preferencias de cada uno de los
meditadores por un tipo especial de comida; por ello, se les ruega que
se conformen con la comida sencilla vegetariana que se les sirve. Los
organizadores del curso se esfuerzan por preparar una comida sana, equilibrada
y adecuada para la meditación, fuera de cualquier filosofía
alimenticia concreta. Si algún estudiante debe seguir una dieta
prescrita por un médico por razones de salud, debe informarlo
en el momento de llenar su solicitud de asistencia al curso. No se permite
ayunar.
Las ropas han de ser sencillas, modestas y cómodas.
No se deben utilizar ropas ceñidas, transparentes, escotadas
o insinuantes (tales como shorts, minifaldas, mallas, ropa sin mangas
y tops). No se permite tomar el sol ni la desnudez parcial. Todo esto
es importante para evitar al máximo distraer a los demás.
No está disponible el uso de lavadora ni secadora,
por lo que los estudiantes deben llevar ropa suficiente para todo el
curso. Es posible lavar piezas pequeñas a mano. El aseo personal
y el lavado de la ropa deben hacerse únicamente durante los períodos
de descanso y nunca en las horas de meditación. Los estudiantes deben permanecer dentro del recinto en el
que se lleva a cabo el curso hasta que éste concluya. Solo podrán
abandonarlo con el permiso expreso del profesor. No se permite ninguna
comunicación con el exterior hasta que el curso acabe; esto incluye
escribir cartas, llamadas telefónicas y recibir visitas. Teléfonos
celulares, buscapersonas y otros equipos electrónicos deben ser
depositados con los responsables del curso hasta que finalice éste.
En caso de emergencia, un amigo o familiar puede ponerse en contacto
con los gerentes del curso. No se permite tocar instrumentos musicales, radios, etc.
Tampoco debe llevarse al curso material de lectura ni de escritura.
Los estudiantes no deben distraerse tomando notas. Las restricciones
sobre lectura y escritura tienen por objeto subrayar la naturaleza estrictamente
práctica de esta meditación. No pueden usarse, salvo con permiso del profesor.
Según la tradición pura de Vipassana, los cursos
se financian exclusivamente por medio de donaciones que sólo
son aceptadas de aquellos que hayan completado al menos un curso de
10 días con S. N. Goenka o alguno de sus profesores asistentes.
Quien hace un curso por primera vez puede hacer una donación
al final del curso o después, en cualquier otro momento.
De esta manera, los cursos son financiados por aquellos que han experimentado por si mismos los beneficios de la práctica. Al desear compartir estos beneficios con los demás, hacen una donación de acuerdo con sus posibilidades y su volición. Estas donaciones son la única fuente de la que se dispone para financiar los cursos de esta tradición en cualquier parte del mundo. No hay detrás de ellos ninguna fundación ni individuo adinerado financiándolos. Ni los profesores ni los organizadores reciben ningún pago material por sus servicios; de esta manera la difusión de la Vipassana se lleva a cabo con absoluta pureza de propósito, libre de cualquier interés comercial. La donación, sea grande o pequeña, debe ser hecha con la volición de ayudar a otros: “He podido hacer este curso gracias a la generosidad de estudiantes anteriores; ahora quiero dar algo para sufragar los gastos de un curso futuro para que también otras personas puedan beneficiarse de esta técnica”. Podemos resumir el espíritu que anima las normas
y la disciplina como sigue: Tengan mucho cuidado que sus actos no perturben a nadie.
No presten atención a las distracciones que otros causen. Es posible que algún estudiante no comprenda
las razones prácticas de alguna o de varias de las anteriores
disposiciones. En vez de permitir que se desarrollen dudas y negatividades,
el estudiante debe pedir inmediatamente al profesor que las aclare.
La única manera en que un estudiante puede captar plenamente la práctica y obtener beneficio de ella es trabajar disciplinadamente y con el máximo esfuerzo. Durante el curso se enfatiza la importancia del trabajo. Una regla de oro es meditar como si se estuviera solo, con la mente interiorizada, haciendo caso omiso de las molestias y distracciones que puedan surgir. Ojalá que toda esta información les ayude
a sacar el máximo provecho de su curso de meditación.
Nos sentimos felices de tener la oportunidad de servirles y les deseamos
paz y armonía como fruto de su experiencia en la Vipassana.
El horario ha sido establecido para mantener la continuidad
de la práctica. Se aconseja a los estudiantes ajustarse a él
tan estrictamente como sea posible para obtener los mejores resultados.
Puede solicitar una plaza para el curso de Vipassana después
de haber llenado y remitido el formulario de Solicitud
de Asistencia
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